Siempre se lo digo a todo militante o simpatizante que critica a CHA. Chunta es un partido político. El problema es que no se asume que el juego político exige comportamientos que no siempre son pulcros con la ideología y que obedecen en muchos casos a estrategias para poder estar más presentes en la vida política.
En el pasado, cuando CHA no había entrado a gobernar, se le veía más como un movimiento social reivindicativo de un sinfín de cuestiones que luego se ha visto que no ha sido capaz de cumplir, a veces por falta de valentía pero también porque los poderes fácticos y mediáticos, encabezados por el Heraldo parroquial, no aceptaron la irrupción de CHA, aunque también es cierto que Chunta actuó de manera equivocada y con algo de prepotencia en algún momento.
Los grandes número de votos a Chunta no le llegaron principalmente por su aragonesismo sino por tres factores: el voto rebelde, el voto antitrasvase y el voto Labordeta, junto con una bajada en votos del PSOE con quien Chunta comparte electorado y algo menos con IU. Los tres votos se han esfumado. El Ilustre Labordeta nos ha dejado, el trasvase por el momento está escondido y el voto rebelde ya no ve en Chunta un partido atractivo.
Todo esto dio pie a pensar que incluso Chunta podría desaparecer o integrarse en el PSOE, como ya paso con el PSA, sobre todo alentados por los poderes mediáticos afines al PSOE como El Periodico de Aragón. Por suerte, en las últimas elecciones Chunta se ha estabilizado en apoyo electoral, pero hay que seguir trabajando para que el aragonesismo social en todas sus variantes se impregne en nuestro país.
Otra cuestión es la falta de democracia interna en la toma de decisiones y el distanciamiento gradual con el aragonesismo y la izquierda, su ideario básico, para convertirse en un partido socialdemocrata regionalista. También es cierto que dada la realidad de Aragón es muy complicado levantar la bandera del aragonesismo y la del socialismo pues tenemos que ser conscientes de la realidad de Aragón, en la que el baturrismo conservador españolista está impregnado en la sociedad.
En todo caso, insisto, CHA es un partido político, no es un movimiento social, que es precisamente lo que no ha existido y posiblemente es lo que el aragonesismo necesita con urgencia, porque no nos podemos permitir que si Chunta cae, caiga también el aragonesismo. Yo estoy esperando que hayas personas con capacidad para poner en marcha este movimiento social quienes contaran con mi apoyo total.