No sé. Me gusta y no me gusta.
Me gusta porque son momentos de una alternativa social al PSOE. Porque es la oportunidad para que Chunta vuelva a tener presencia con voz y voto en España, que posiblemente en solitario no lo consiguiría.
No me gusta. El nombre “La izquierda de Aragón”. Debería haberse impuesto una denominación en aragonés como Entabán, Rasmia o A Cucha d’Aragón, que le darían un toque más aragonés, una marca identitaria para toda España. Además, la izquierda de Aragón suena mucho a izquierda unida. En cuanto al candidato, Chesús Yuste, no me parece un mal político pero no creo que represente el aragonesismo, sino su aragonesismo. Poca rasmia aragonesista con muchos años con nómina de político. Por otro lado, la sucursal de IU en Aragón ha predicado durante muchos años la incompatibilidad en ser aragonesista y de izquierdas. Predicando al mismo tiempo un comunismo españolista. Lo aragonés se la bufa, se han reido de las señas de identidad aragonesas.
En cuanto a la ideología de la coalición, creo que está poniendo mucho el acento en las políticas sociales, que sí son importantes, pero mucho más la situación económica, la creación de empleo. Un empleo basado en un nuevo sistema productivo, en el desarrollo de la Economía Social, de la implicación de los trabajadores en las empresas, del cooperativismo, de los autónomos, pero también de la regulación de los grandes capitales, de la ruptura con la aristocracia y la monarquía, etc. Y por supuesto se tiene que reivindicar con contundencias las necesidades de Aragón que son muchas y los aspectos identitarios.
Me pregunto hasta qué punto merece la pena perder señas de identidad para conseguir un escaño y si no es mejor mantener una ideología firme y contundente con unos apoyos mínimos pero sólidos apoyados por movimientos sociales de reivindicación.
En definitiva, con los regionalistas del PAR inmersos en el PP y los aragonesistas de CHA en IU, el aragonesismo puro se queda sin referentes. También es cierto que el ilustre Labordeta tampoco lo representaba así que tal vez el aragonesismo pueda sentirse más presente en el parlamento español.
Mi voto tiende al aragonesismo social, pero se lo tendrán que ganar.